Un cambio cultural necesario: el rol estratégico de la tecnología en las direcciones deportivas

En la actualidad, todas las empresas registran, almacenan, analizan e interpretan grandes volúmenes de datos con el fin de ganar en conocimiento. En los clubes de fútbol ocurre o debería ocurrir lo mismo, ya que la cantidad de datos que se recogen para un jugador o para un equipo en un solo encuentro es realmente sorprendente. Para ganar en competitividad y para anticiparse en la toma de decisiones al resto de competidores, los clubes de fútbol y, en concreto, sus direcciones deportivas deben interiorizar en sus metodologías propias de trabajo el uso del dato y la analítica avanzada.

Las direcciones deportivas no pierden su esencia ni tampoco pierden en importancia porque son el recipiente perfecto para dar sentido y dar cobijo al dato. En ningún caso los directores deportivos ni los secretarios técnicos ni los scouts se van a ver reemplazados por el dato, ya que los modelos grises, aquellos que rompen con el negro y que destierran el blanco, son los que realmente tienen validez y sentido. Es más, los perfiles evolucionan y, dentro de muy poco, será difícil concebir un alto cargo deportivo sin una actualización a nivel de conocimiento, competencia y tecnología.

No hay que olvidar que estamos hablando de deporte y, al mismo tiempo, que estamos hablando de fútbol: el rey de todos los deportes en incertidumbre, caos, desorganización en el juego, predicciones fallidas, emoción y adrenalina. Por ello, la creencia en los modelos mixtos es aquella que acerca al éxito a las direcciones deportivas de hoy en día. Son todavía pocos los ejemplos de direcciones deportivas que trabajan con el dato integrado en sus procesos, pero son cada vez más las que van ampliando su telescopio para construir metodologías integrales.

Un detalle importante es el que ninguna dirección deportiva debe romper con su filosofía de trabajo ni mucho menos con la idiosincrasia del club en cuestión, ya que la introducción del dato carecería de sentido. De hecho, ciñéndonos exclusivamente al área de scouting el tratamiento de la información debe estar siempre ajustada a una manera propia de entender el juego, así como debe de estar directamente adaptado al modelo de juego y las ideas del cuerpo técnico y de la dirección deportiva. La generación de índex objetivos que tengan en cuenta componentes cuantitativos, pero también cualitativos es aquello que va a llevar a las direcciones deportivas a encontrar activos potenciales reales, afines y posibles. Ahora bien, en caso de que el dato afirme un rendimiento que parezca irrefutable, pero los ojos clínicos concluyan lo contrario, ¿qué ocurre? La respuesta debe ser claramente tajante en este sentido, descartando al activo/jugador, ya que el fútbol debe ser una simbiosis de emociones y datos donde el corazón y el ojo humano deben tener siempre la última palabra.

Tenemos la gran suerte de pertenecer a una era disruptiva sin precedentes, donde cada día nacen nuevas soluciones tecnológicas, que tienen como objetivo final facilitarnos nuestro día a día. Esto en el mundo del deporte ya es una realidad, ya que en todas las áreas lo vemos reflejado. Lo mismo sucede con los propios atletas y deportistas, quienes se benefician de estas bondades tecnológicas, para optimizar sus picos de rendimiento, así como alargar sus años y calidad de sus carreras profesionales. Además, en lo corporativo, las posibles vías de generación de ingresos se han multiplicado para clubes, organizaciones y entidades deportivas. Desde nuevas fórmulas de conectar y comunicarse con su masa social, a la generación de nuevas experiencias para el aficionado, así como el esfuerzo de internacionalización por crecer en diferentes mercados. Estos son solo algunos de los ejemplos en los que la tecnología está potenciando las áreas de negocio en el deporte.

Veamos algunas claves de este vasto concepto llamado tecnología, despejando dudas comunes que surgen dentro de las entidades y organizaciones deportivas. Una pregunta frecuente suele ser “¿cómo puedo saber el tipo de tecnología que necesito implantar en mi entidad?” Aquí lo importante es el conocimiento y la especialización. Ya no es válido el perfil “acordeón”, es decir, aquella persona que puede desempeñar varios roles de forma simultánea en diferentes departamentos. Por lo tanto, ¿qué características debe tener la persona seleccionada? Lo primero, tener un perfil experto en el ámbito técnico de la tecnología. Que sepa trabajar de forma transversal entre las áreas, teniendo como funciones principales, tanto la detección de necesidades internas, como valorar y aportar la solución idónea. Haciendo un seguimiento exhaustivo de su implantación, uso, así como de la obtención de los objetivos marcados.

Por suerte, cada año son más los clubes que entienden esta necesidad para crecer como corporación e incorporan este tipo de perfil. En España, tenemos la suerte por ejemplo en un deporte como el fútbol, de contar con casos como los del Valencia CF, Celta de Vigo, Real Sociedad, SD Eibar, Athletic Club, UD Las Palmas, Grupo Baskonia, Sevilla CF, y la propia La Liga. Ejemplos, de cómo a través de diferentes metodologías de trabajo e idiosincrasias, ya sea en el ámbito deportivo, corporativo o ambos, han posicionado la tecnología e innovación como un pilar de crecimiento estratégico dentro de estas entidades.

Texto redactado por Eduardo Valdés, SportBoost y Pablo Sanzol, SD Eibar

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